Instante suficiente

No es ayer. No es mañana. Es hoy.

El pasado ya hizo lo suyo. Falló. Acertó. Enseñó. Y se fue.
Quedarse ahí no arregla nada. Solo roba tiempo. Y el tiempo no vuelve.

El futuro no promete nada. Puede llegar o no. Puede ser increíble o no existir.
Quizá mañana no estés.

Cuando aceptas eso, sin miedo, sin resistencia, dejas de aplazar la vida.
Dejas de decir luego. Dejas de esperar el momento perfecto.

Porque no existe.

La vida ocurre ahora. En este segundo. En este latido que insiste.

Por eso decidí no odiar. El odio desgasta.
No guardar rencor. Pesa demasiado.
No pelear con lo que no puedo cambiar.

Aprendí a soltar.

Soltar expectativas. Soltar preguntas sin respuesta. Soltar lo que no me corresponde cargar.

Elegí la calma. La risa. Lo sencillo.

Sonreír dejó de ser una reacción. Ahora es una forma de estar.
A veces es felicidad. A veces es paz. A veces es resistencia silenciosa.

La vida no son dos días. La vida son todos los días antes del único inevitable.

Y no merece la pena gastarlos enfadado, preocupado, atrapado en bucles que no llevan a ningún sitio.

No quiero una vida perfecta. Quiero una vida vivida.

Reír más. Disfrutar lo pequeño. Valorar lo que hay. Y permanecer.

Permanecer en el hoy. Eso es presencia sostenida.
No huir. No endurecerse. No cargarse de más.

Hoy elijo estar aquí. Entero. Presente.

Porque estar vivo no es un premio. Es una oportunidad que no se repite.

Maya. Abril.

Esto es para vosotras.

La vida no siempre será amable. Habrá días en los que duela respirar y otros en los que todo encaje.

Sentid todo. La risa. La tristeza. El miedo. La alegría.

Pero recordad esto: ninguna emoción manda sobre vosotras. Ninguna tiene derecho a romperos.

Las emociones pasan. Vosotras permanecéis.

Habrá hoys pesados. Hoys que cansan. Hoys que parecen demasiado.
Y después vendrá otro hoy. Siempre.

Si aprendéis a vivir el día que tenéis delante, sin quedaros atrapadas en el de ayer ni paralizadas por el de mañana, seréis libres.

Y si sois libres, seréis fuertes.
Y si sois fuertes, seréis felices.

No porque la vida sea fácil, sino porque sabréis sosteneros y soltar cuando toque.

Caerse es humano. Quedarse en el suelo no.

Vivid. Sentid. Levantaos.

Esto no es una enseñanza. Es un recordatorio.

Cuando la vida pese, volved al ahora.

Este instante es suficiente.

Para Maya y Abril, siempre.

  • Rating:
  • 3
  • (5)

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Destacados

Glosarix en tu dispositivo

instalar
×
Enable Notifications Ok No